24h Extremadura.

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Copernicus revela que en agosto se devastaron 41,525 hectáreas en Extremadura.

Copernicus revela que en agosto se devastaron 41,525 hectáreas en Extremadura.

La devastación provocada por los incendios forestales en España durante el mes de agosto ha sido alarmante, alcanzando una extensión de 336.345 hectáreas, de acuerdo con la información más reciente del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) hasta finales del mes. Esta cifra, aunque preocupante, representa una disminución del 7% respecto a los datos anteriores, que indicaban que entre el 1 y el 21 de agosto se quemaron aproximadamente 362.473 hectáreas.

Este anuncio fue realizado por la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, durante su intervención en la Comisión de Transición Ecológica del Congreso de los Diputados. Destacó que la reducción en la cifra se debe a la mejora en la precisión de la información satelital proporcionada por Copernicus.

Las regiones más afectadas por esta crisis ambiental son Galicia, Castilla y León y Extremadura, que combinadas representan el 97% de la superficie quemada. Galicia ha sufrido la pérdida de 143.628 hectáreas, mientras que Castilla y León ha visto arder 141.264 hectáreas y Extremadura ha contabilizado 41.525 hectáreas. Las demás comunidades autónomas que enfrentaron incendios en agosto se reparten entre las 10.000 hectáreas restantes.

Un dato alarmante es que más de 325.000 hectáreas de la superficie quemada corresponden a grandes incendios, aquellos que exceden las 500 hectáreas, lo que indica que el fenómeno de los incendios se concentra en eventos de gran magnitud. Además, cerca del 40% de la superficie afectada corresponde a áreas arboladas, sumando 128.350 hectáreas en este ecosistema vital.

La Red Natura 2000, que protege la biodiversidad en Europa, tampoco ha escapado a este desastre, con 146.190 hectáreas quemadas, lo que representa el 43% del total de la superficie afectada.

Entre las especies en peligro de extinción que han sufrido las consecuencias de estos incendios se encuentran más de 350 animales, muchos de los cuales están catalogados bajo alguna forma de protección, como el urugallo, el oso pardo, el lince ibérico y la cigüeña negra. Estas pérdidas no solo afectan la flora y fauna, sino que también tienen repercusiones a largo plazo en la biodiversidad.

“Nos enfrentamos a una crisis que va más allá de lo visible y inmediato”, advirtió Aagesen. “Los incendios forestales son un catalizador de la crisis de biodiversidad, un fenómeno que impacta profundamente a nuestras áreas protegidas y reservas de la biosfera”. Esta declaración subraya la necesidad urgente de actuar para mitigar los efectos de los incendios y preservar los ecosistemas vitales de España.