24h Extremadura.

24h Extremadura.

Hombre en Mérida condenado a prisión por ejercer ilegalmente como veterinario

Hombre en Mérida condenado a prisión por ejercer ilegalmente como veterinario

MÉRIDA, 8 Nov.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Mérida ha condenado este miércoles, día 8, a J.T.G. a la pena de dos años de prisión por un delito de intrusismo profesional al ejercer ilegalmente como veterinario.

Según informa el Colegio de Veterinarios de Cáceres, el condenado, sin poseer la titulación necesaria para ejercer la profesión veterinaria, llevó a cabo de manera continua desde aproximadamente 2018 diversas intervenciones que están reservadas únicamente a esta profesión. Entre estas actuaciones se encontraba la administración de vacunas antirrábicas a varios perros, diagnósticos clínicos, desparasitación de animales e inoculación de vacunas antirrábicas, así como la firma de formularios de identificación canina.

Además, durante el tiempo en el que fingió ser veterinario, también tramitó los documentos sanitarios oficiales para animales de compañía, adquirió medicamentos de uso exclusivo veterinario y se hizo pasar fraudulentamente por colegiado del Colegio de Veterinarios de Cáceres, emitiendo certificados veterinarios.

El Colegio de Veterinarios de Cáceres actuó como acusación particular en el caso, representando los abogados Juan Ramón Corvillo y Máximo Díaz, de la firma Corvillo Abogados SLP. Además de la condena de dos años de prisión impuesta por el Juzgado de lo Penal número 1 de Mérida, se ha ordenado al condenado a asumir los gastos legales del proceso.

El presidente del Colegio de Veterinarios de Cáceres, Juan Antonio Vicente, ha subrayado la importancia de esta sentencia, ya que es una de las condenas "más altas" obtenidas por intrusismo profesional en todo el país.

Asimismo, Vicente ha animado a todos los ciudadanos a informar al Colegio sobre cualquier actividad que pueda ser considerada usurpación de funciones, garantizando así que la institución colegial de Cáceres persiga cualquier conducta infractora.

Por último, el colegio recuerda que la práctica veterinaria forma parte del ámbito sanitario y que este tipo de infracciones pueden representar un riesgo para la salud y el bienestar de los animales, así como para la salud medioambiental y pública.