¿Qué hay detrás del cierre del colegio de Alvarado? La verdad que todos deben conocer
Un colegio de Alvarado, con solo ocho alumnos en junio, está a punto de cerrar. La Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Badajoz parecen tener mucho que explicar sobre cómo se ha llegado a esta situación.
El PSOE ha pedido investigar si las administraciones han recomendado a las familias que matriculasen a sus hijos en otros centros, contribuyendo así a la pérdida de alumnado. La falta de explicaciones oficiales y la confusión en las decisiones dejan a las familias sin claridad sobre qué ha pasado realmente con la enseñanza en su barrio.
Esta incertidumbre afecta directamente a los vecinos, que ven cómo su colegio, un lugar clave para la comunidad, puede desaparecer sin una razón clara. La escuela no solo es un espacio educativo, también un punto de encuentro para vecinos y niños, que ahora se sienten desprotegidos y preocupados por el futuro de su barrio.
Si no se aclara quién recomendó qué, y por qué no se han tomado medidas para evitar el cierre, muchas familias se verán obligadas a buscar otras opciones, desplazándose más lejos o renunciando a la escolarización en su entorno. Esto puede tener un impacto en la vida diaria, en el transporte y en la comunidad local.
Lo que deben hacer ahora las autoridades es dar una explicación completa, transparente y rápida. Los afectados, por su parte, tienen que exigir respuestas y buscar alternativas para que su barrio no pierda su colegio, que es mucho más que un edificio: es parte del corazón de su comunidad.
El futuro del colegio de Alvarado está en juego, pero también la confianza de la gente en sus administraciones. Es hora de actuar, de escuchar a las familias y de defender lo que es de todos.