Vox quiere energía para todos, pero frena los paneles solares en el campo
Vox propone un impuesto a grandes parques solares para proteger el campo extremeño. Qué significa para fincas, empleo y pueblos de Badajoz y Cáceres.
Los paneles solares podrían acabar con parte del campo extremeño, y Vox ya ha dejado claro de qué lado está. Su cabeza de lista al Congreso por Badajoz, Ignacio Hoces, defiende un 'impuesto al sol' para grandes parques fotovoltaicos que, según dice, protegerá la producción agrícola.
Hoces habló este viernes en Mérida. Su partido quiere que España sea energéticamente soberana y usar 'todo tipo de energías', incluidas la eólica y las llamadas verdes. Según él, no descartan ninguna opción.
Pero la cosa cambia cuando se habla de las macroplantas fotovoltaicas. Vox respalda ampliar el impuesto sobre la afección medioambiental a estos parques, una medida que el Gobierno de PP y Vox quiere aplicar en Castilla y León. La idea es frenar que grandes extensiones de tierra de cultivo acaben cubiertas de placas.
Para un vecino de un pueblo de Badajoz o Cáceres, esto significa algo muy concreto. Si se instalan parques enormes en las fincas de al lado, el precio de la tierra puede subir o bajar, los pastos pueden desaparecer y el trabajo en el campo puede perder peso. Por eso el tema no es solo ideológico: toca el bolsillo y el paisaje.
Hoces también defiende la central nuclear de Almaraz, a la que atribuye 'cantidad de empleos' en la región. Según su discurso, el plan pasa por revitalizar la industria y aprovechar todas las fuentes de energía, sin dejar fuera ninguna.
Ahora la pregunta es cómo se concreta todo eso. Las elecciones generales son el 29 de noviembre, y lo que proponga cada partido sobre renovables y uso del suelo marcará el futuro de muchos pueblos. Los agricultores, ganaderos y propietarios de fincas deberían revisar qué dicen los programas y preguntar a sus candidatos qué pasará con sus tierras.