Doce gatos muertos a balinazos en Táliga: cinco jóvenes investigados
Doce gatos muertos con una carabina de aire comprimido en Táliga. Cinco jóvenes investigados y un arma sin registrar: qué significa para los vecinos.
Doce gatos domésticos y comunitarios aparecieron muertos en Táliga, y ahora cinco jóvenes del pueblo están investigados por maltrato animal. Sí, en un pueblo pacense de poco más de mil habitantes.
La alarma empezó en septiembre, cuando los vecinos se encontraban cadáveres de gatos repartidos por distintas calles del casco urbano, en circunstancias que nadie entendía. Muchos pensaron en envenenamientos o en algo peor, pero el misterio tuvo un giro cuando un vecino vivió un susto real: en la madrugada del 15 de octubre, un balín pasó a escasos centímetros de su cara. El disparo iba dirigido a los gatos de la zona, según los testigos, y el tirador habría fallado.
Con esa descripción, la Guardia Civil localizó un coche aparcado en la calle. Dentro había una carabina de aire comprimido y una caja de proyectiles. Los agentes comprobaron después que el arma no tenía tarjeta ni estaba registrada, algo que pesa tanto como los disparos en sí.
Según la investigación, los cinco ocupantes del vehículo habrían usado la carabina esa misma noche para recorrer las calles del pueblo y matar gatos. Ahora están investigados ante el Tribunal de Instancia de Olivenza, y el arma ha sido retirada de manera cautelar.
Esto afecta a cualquiera que tenga un gato, a los vecinos que los alimentan en colonias callejeras y a quien vive en un pueblo pequeño donde todos se conocen. Una carabina de aire comprimido parece un juguete para algunos, pero es un arma que puede herir a una persona, y dejarla al alcance de cualquiera es una imprudencia grave. Además, la ley exige registrar este tipo de armas en el ayuntamiento y custodiarlas bien.
Lo que viene ahora es un proceso judicial. Los investigados se enfrentan a un delito de maltrato animal y, si se confirma su implicación en el tenor de los hechos, a posibles consecuencias penales y a responsabilidades por la tenencia irregular del arma. Para los vecinos, lo recomendable es denunciar cualquier hecho similar a la Guardia Civil, no intentar hacer justicia por su cuenta y, si tienen gatos o colonias a su cargo, extremar la vigilancia y guardar pruebas de lo ocurrido.