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Nuevo obispo de Coria-Cáceres presidirá Comisión para el Clero y Seminarios de la Conferencia Episcopal.

Nuevo obispo de Coria-Cáceres presidirá Comisión para el Clero y Seminarios de la Conferencia Episcopal.

MADRID/MÉRIDA, 5 Mar.

El obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido, ha sido elegido como presidente de la Comisión para el Clero y Seminarios en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

Además, el arzobispo de Granada, el extremeño José María Gil Tamayo (Zalamea de la Serena (Badajoz), 1957), ha sido reelegido como miembro de la Comisión Ejecutiva de la CEE.

Asimismo, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, han sido elegidos nuevo presidente y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), para los próximos cuatro años, en sustitución del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y del cardenal arzobispo emérito de Madrid, Carlos Osoro.

Argüello ha sido elegido en primera votación por 48 votos, y fue el más votado también en el sondeo preliminar y no vinculante celebrado este lunes, con 32 votos. Tiene 71 años y ha sido secretario general de la CEE entre 2018 y 2022. Debido a su edad, Argüello no podrá repetir mandato.

Por su parte, Cobo, de 58 años, ha sido elegido en segunda votación por 39 votos y fue el segundo prelado más votado en el sondeo, con un total de 13 votos. Es arzobispo de Madrid desde julio de 2023 y fue creado cardenal por el Papa en el consistorio del pasado mes de septiembre. Además, ocupa dos puestos en la Curia vaticana, como miembro del Dicasterio para los Obispos y como miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El pasado viernes el Papa nombró también a Cobo ordinario de los fieles católicos de rito oriental en España, en sustitución de Osoro.

Los perfiles de presidente y vicepresidente son, por tanto, muy distintos. Argüello, un prelado de edad más avanzada, tiene experiencia en la Conferencia Episcopal Española gracias a su desempeño como portavoz y secretario general. Mientras, Cobo, joven cardenal y arzobispo, está estrechamente ligado a la Curia vaticana por los dos cargos que desempeña en los distintos dicasterios y que le acercan al Papa Francisco.

En todo caso, es el presidente el que tiene las funciones ejecutivas ya que modera la actividad general de la CEE y en particular la representa jurídicamente y cuida sus relaciones con la Santa Sede y otras conferencias episcopales, atiende las relaciones de la CEE con las autoridades civiles de la nación, convoca y preside las asambleas plenarias, convoca al consejo de cardenales y resuelve con el secretario general asuntos de trámite o procedimiento, entre otras funciones.

El vicepresidente, suple al presidente en caso de ausencia. En caso de cese o dimisión del presidente, será el que asuma sus funciones hasta la asamblea que elija al nuevo presidente.

Precisamente, en su discurso de despedida, Omella pidió este lunes comunión a los obispos y comunión con el Papa. "Transformar este valle de lágrimas en un jardín de Dios es una tarea preciosa; una misión que solo podremos llevar a cabo si caminamos unidos a Dios y en comunión los unos con los otros", dijo.

De este modo, ese será uno de los restos de los nuevos responsables a cargo de la CEE, la comunión de los obispos, así como la gestión de los abusos en el seno de la Iglesia o la reforma de los seminarios, entre otras cuestiones.

La Asamblea Plenaria también ha elegido a los miembros de la Ejecutiva de la CEE: el obispo de Getafe, Ginés García; al arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz; el arzobispo de Burgos, Mario Iceta; el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent; el arzobispo de Sevilla, Ángel Saiz; el arzobispo de Granada; y el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo.

Además, ha elegido al obispo de Solsona como presidente de la Comisión de la Doctrina de la Fe; al obispo de Lugo, Alfonso Carrasco, como presidente de la Comisión de Educación y Cultura; al obispo de Jérez, José Rico, como presidente d ela Comisión para Evangelización, catequesis y catecumendao; al arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, como presidente de la Comisión para los laicos, familia y vida; y al arzobispo de Orense, José Leonardo, como presidente de la Comisión de Liturgia.

Igualmente, han elegido al obispo de Bilbao, Joseba Segura, como presidente de la Comisión para las Misiones y Cooperación con las Iglesias; al obispo de Astorga, como presidente de la Comisión para la pastoral social y promoción humana; al obispo de León, Luis Ángel de las Heras, como presidente de la Comisión para la Vida Religiosa; al obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido, como presidente de la Comisión para el Clero y Seminarios; y al obispo de Cartagena, José Manuel Lorca, como presidente de la Comisión para las Comunicaciones Sociales.

Los prelados también eligen en esta asamblea a los presidente de ocho subcomisiones episcopales. Los únicos cargos que no se renuevan en esta ocasión son los del secretario general, César García Magán, y el vicesecretario de Asuntos Económicos, Fernando Giménez Barriocanal, ambos quinquenales y cuya renovación suele celebrarse en la plenaria de noviembre.

Se trata de la segunda vez que los obispos votan de acuerdo a los nuevos estatutos, que elevan de tres a cuatro años el mandato. En total, hay 78 obispos electores, aunque sólo votan los que están presentes en la plenaria y lo hacen de manera secreta y telemática. Por el contrario, aquellos prelados que son elegibles, sí pueden serlo aunque no estén presentes en la votación.

En concreto, tienen derecho a voto 65 obispos diocesanos, 10 obispos auxiliares, el arzobispo castrense y los dos administradores apostólicos de Huesca-Jaca y Gerona. Se da la circunstancia de que el Papa ha nombrado el pasado jueves obispo de Gerona al abad de Poblet (Tarragona), Octavi Vilà, pero su ordenación episcopal no se producirá hasta el próximo 21 de abril, según han informado a Europa Press fuentes de la diócesis, con lo que aún no forma parte de la CEE y no podía ni votar ni ser elegido en esta ocasión.

Hasta ese jueves, también podía votar el propio Osoro, en calidad de ordinario de los fieles católicos de rito oriental en España, pero este viernes el Papa lo ha sustituido por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, con efecto inmediato, por lo que tampoco ha podido votar al ser emérito.

El nuevo presidente y vicepresidente debe ser elegido por mayoría absoluta de los presentes y puede haber hasta tres votaciones. La última será entre los dos más votados de la anterior en caso de que ningún prelado haya alcanzado mayoría absoluta. Y si hay empate en la tercera votación, se elegirá al obispo de mayor edad.

Es previsible que el nuevo presidente viaje a Roma durante el presente semestre para reunirse con el Papa Francisco y también es posible que se reúna con el jefe del Estado, el Rey Felipe VI y con el Gobierno.