Zafra: una ciudad de señores y palacios

La ciudad de Zafra, ubicada en la provincia de Badajoz, es uno de los principales reclamos turísticos de Extremadura. Fundada en el siglo XIII, cuenta con un rico patrimonio histórico y cultural que la convierte en uno de los destinos más interesantes de la región.

Uno de los principales atractivos de Zafra son sus señoriales palacios. Estos edificios, construidos en su mayoría en los siglos XV y XVI, muestran el esplendor de la época del Renacimiento. El Palacio de los Duques de Feria, construido en el siglo XV, es uno de los más impresionantes. Este majestuoso edificio cuenta con una impresionante fachada plateresca y un patio porticado que es una auténtica joya de la arquitectura renacentista.

Otro de los palacios más destacados es el Palacio de los Marqueses de la Tour, construido en el siglo XVII. Este edificio, de estilo barroco, cuenta con una torre octogonal y una impresionante escalera de mármol. Actualmente, el palacio alberga el Parador de Turismo de Zafra, un lugar perfecto para hospedarse y disfrutar de la hospitalidad extremeña.

La Plaza Grande es otro de los lugares imprescindibles de Zafra. Esta plaza, de forma rectangular, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil de la época renacentista. En la plaza se encuentra el Convento de Santa Clara, fundado en el siglo XV por la reina Isabel la Católica. Actualmente, el convento alberga el Museo de la Ciudad y el Centro de Interpretación del Mudéjar.

El Mudéjar es otro de los elementos que definen la arquitectura de Zafra. Este estilo arquitectónico, que combina elementos islámicos y cristianos, se desarrolló principalmente en la región de Extremadura en la época medieval. El Convento de San Francisco, construido en el siglo XVI, es uno de los ejemplos más destacados del Mudéjar en Zafra.

La Iglesia de la Candelaria es otra de las visitas obligadas en Zafra. Este templo, construido en el siglo XVIII, cuenta con una impresionante fachada barroca y un retablo mayor del siglo XVIII. La iglesia también alberga la capilla del Cristo de la Sangre, una de las imágenes más veneradas por los zafrenses.

Además de su rico patrimonio histórico y cultural, Zafra también cuenta con una amplia oferta gastronómica. La cocina extremeña es una de las más ricas y variadas de España, y en Zafra se pueden degustar platos tradicionales como el cochinillo al horno, el bacalao a la extremeña o el caldero.

En resumen, Zafra es una ciudad llena de historia y cultura que no deja indiferente a nadie. Sus señoriales palacios, sus plazas renacentistas, sus iglesias y sus conventos son muestra del esplendor de una época en la que la ciudad era un importante centro comercial y cultural. Además, su ubicación estratégica en el corazón de la región extremeña la convierte en un punto de partida ideal para descubrir otros lugares de interés en la zona, como Mérida, Cáceres o el Parque Natural de Cornalvo.